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Aventura

Sociedad 

Causó sorpresa la publicación de “Había una vez una ciudad Bonaerense”, un libro que transita parte de la rica historia de 25 de Mayo en base a relatos de antepasados y recuerdos de la niñez.

Diego Fernández y libro con foto de Rubén Pichio
Tiene la particularidad de no poseer públicamente nombre de su responsable, pero fue adrede para que no apareciera nada referencial a su entorno y que el trabajo final hable por sí mismo.

Esto implica la vocación de reflotar hechos y momentos del ayer, sin finalidad de notoriedad. Simplemente, darse un gusto desde la recopilación de innumerables sucesos.

En realidad, el autor es Diego Fernández, el menor de la familia que moraba en la cuadra de 8 entre 32 y 33, hermano de Carlos y Rubén.

El objetivo es “llegar a la gente que ha vivido la esencia de pueblo, que es lo que nos caracteriza en común” como veinticinqueños, dijo el responsable a “Diálogos”.

El propio temario del libro, con foto de portada perteneciente a Rubén Pichio, es elocuente (ver fotos parcial inferior).

Fernández es integrante de una familia arraigada a la ciudad, partícipe desde niño en grupos de danzas y equipos de fútbol. Por las vueltas de la vida, ahora está radicado en Pergamino con algo menos de 50 años de edad.

Amigos en ronda de presentación del libro
Todo surgió con el armado del árbol genealógico, pero al verse superado con material, sus compañeros de trabajo lo alentaron a que transitara la vivencia de convertir en libro lo logrado.

“Tracé un esquema y comencé a escribir algo a partir de hechos históricos, me entusiasmé y me puse a leer mucho más, me contacté con gente que se interesaba por la misma temática, fui agregando y mejorando pautas y métodos”, continuó Fernández.

“En algún momento devino el hastío cuando armaba el árbol genealógico, y con esa falta de inspiración comencé a tomar notas alternativas. Percibí que de una u otra forma siempre emergían recuerdos de mi infancia, personajes, lugares (…) me relajaba mucho ese plan y esas notas secundarias se fueron acrecentando junto al ejercicio mental sobre mi feliz infancia”, agregó.

Hubo comparaciones de épocas, énfasis sobre lugares, personajes, métodos, circunstancias y sistemas que ya no están, por desuso o destrucción sin valorar sus consecuencias buenas o malas.

Parte del temario
“Disfruté mucho al revivir una mezcla de sentimientos, y por eso deseo compartir este libro con quien se permita apreciarlo”, concluyó Fernández a modo de invitación para los interesados o curiosos en hacer una recorrida por ese ayer, quizás no tan lejano en algunos casos.

Los interesados en ubicar al autor, su seudónimo es ‘Liborio Luna’ en la red social Facebook.

La presentación formal del libro se hizo en una rueda de amigos liderada por Marcelo Destefano durante un almuerzo en la quinta de la familia Casasco, ubicada en el acceso a 25 de Mayo.